26 febrero, 2012

La incertidumbre es mucha y la sensación la de vivir al día, con lo puesto. En realidad tengo más que lo puesto, claro, en muchos sentidos. Pero las sensaciones son las sensaciones y hay que concederles su importancia. Apenas llevo tres semanas por Angola, y dos en Kuito, y no sé cuánto tiempo estaré por aquí. Me planteo esta estancia y este trabajo a medio y largo plazo, pero claro, nunca se sabe. Ahí está la incertidumbre: en querer acercar los pasos, y querer saber a donde lleva todo, cuando apenas acaba de empezar. Ahí está la sensación de vivir con lo puesto: decidir no pensar, por un tiempo, en los medios y largos plazos; ir día a día, semana por semana, hasta que todo se vaya ordenando y sedimentando.

Kuito es una ciudad pequeña, o un pueblo grande. Hay pocas cosas y todo pilla a mano. Es fácil sentirse ajeno, y poco a poco bienvenido, por toda esa gente que ha llegado antes que tú y que te hace la entrada algo más fácil: españoles, checos, italianos, entre otros, y sobre todo cubanos, gente que te dice “aquí somos familia”. Fuera de ese micromundo de expatriados está el otro mundo, igual de real, pero de aquí y más grande. Aún no puedo decir que lo conozca, ni pienso etiquetarlo. Tiempo al tiempo.

La situación sanitaria es complicada, y simplificar los motivos no parece buena idea. Pero si algo destaca entre lo demás es la necesidad de profesionales sanitarios bien formados y en número suficiente. Los años de guerra civil han dejado a Angola sin personal cualificado en muchos sectores, y los pocos que hay también están tentados por salir a otros lugares, con más posibilidades. Las instituciones de salud pública necesitan un empujón grande, y un apoyo para orientarse con el rumbo adecuado. Y en esas estamos. Paso a paso, con muchos planes, muchos obstáculos y mucho trabajo, intentando hacer las cosas bien y en equipo, construyendo las bases de lo que puede ser.

Me siento libre, me siento capaz, y estoy ilusionado. Lo veo todo difícil y eso me asusta. Pero también me motiva. No sé cómo ni dónde estaré dentro de un tiempo. Pero creo que ahora mismo estoy como y donde quería y quiero estar. Y habrá que apoyarse en ello, que no sabemos qué pasará mañana.

¿Echar de menos? Claro. Y más que vendrá. Pero no, por ahora no me siento lejos.

  1. Carlos Reply

    ¡Dale duro! Ya sabes que cualquier apoyo que te haga falta desde aquí, puedes contar con él. 🙂

  2. etringita Reply

    Me sumo al comentario anterior. 😉

  3. Noches de luna Reply

    ¡Ánimo y fuerza! Lo difícil siempre motiva cuando uno está seguro de lo que quiere.

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